¿Dónde están el autógrafo de Borges, los puntos de libro con nervaduras coloreadas hechos por manos rusas, el disco rojo de 'Mon oncle' de la película de Tati, el llavero con fotos de Capri y las llaves de la casa de mi abuelo... dentro de qué libro, en qué estante, en que caja, en qué dimensión?
Genista
'Tema del viaje' de 'Paisaje en la niebla' de Theo Angelopoulos

Las cosas
de Jorge Luis Borges
El bastón, las monedas, el llavero,
la dócil cerradura, las tardías
notas que no leerán los pocos días
que me quedan, los naipes y el tablero,
un libro y en sus páginas la ajada
violeta, monumento de una tarde
sin duda inolvidable y ya olvidada,
el rojo espejo occidental en que arde
una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,
láminas, umbrales, atlas, copas, clavos,
nos sirven como tácitos esclavos,
ciegas y extrañamente sigilosas!
Durarán más allá de nuestro olvido;
no sabrán nunca que nos hemos ido.
Complementos
Jorge Luis Borges - En EL PODER DE LA PALABRA
http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1488Jorge Luis Borges - En La BitBlioteca de ANALÍTICA
http://www.analitica.com/bitblio/jjborges/default.aspTheo Angelopoulos - En EL PODER DE LA PALABRA
http://www.epdlp.com/director.php?id=509Eleni Karaindrou - En EL PODER DE LA PALABRA
http://www.epdlp.com/compbso.php?id=580THEO ANGELOPOULOS
http://www.theoangelopoulos.com/Eleni Karaindrou y Theo Angelopoulos - En Miradas de cine
http://www.miradas.net/2005/n37/criticas/04_eleni.html













Hola Genista,
Hace un par de años encontré por casualidad, paseando por Internet, la fotografía de una hoja que había sido muy especial para mí cuando solo tenía cuatro. Entonces sentía una gran pasión por unos diminutos cochecitos a escala 1:87 con los que jugaba sin cesar: eran los Minicars de Anguplás. Pues bien, la hoja era ni más ni menos que el catálogo en el que estaban dibujados todos los modelos de la colección. Mirando esta hoja y deseando todos y cada uno de sus diminutos vehiculos, pasé horas y horas de mi feliz infancia.
No puedo describir la sensación que sentí al verla de nuevo, ya olvidada, casi cincuenta años después. Fué tan intensa, que durante unos meses mantuve una obsesión: buscar fotografías de aquellos objetos que habían formado parte de aquel escenario infantil que había sido la casa de mis abuelos. Y las encontré. Vaya si las encontré. A cientos. Todos estos objetos estaban ahí: escondidos, pero con todos y cada uno de sus detalles; hasta los más olvidados: mis cromos, mis libros, mis juguetes, mis banderines, el fogoncillo de mi abuela, el molinillo de café, la caja de galletas, la máquina de hacer helado que armábamos durante la verbena de San Juan...
En fin...cosas...
Momentos felices...
Recuerdos en la memoria...
Todo un arsenal (sí, de colores) para seguir lanzándole preguntas a la vida...
Y para seguir exigiéndole respuestas.
Saludos,
Xavier